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Manejo integrado de mosca blanca-Geminivirus en tomate

En la temporada agrícola 2005-2006 elevadas poblaciones de mosca blanca Bemisia argentifolii Bellows y Perring o B. tabaci biotipo “B” y el geminivirus Tomato Yellow Leaf Curl Virus (geminiviridae) en la región norte de Sinaloa provocaron el siniestro total de 6 mil 100 hectáreas de tomate; 4 mil 800 hectáreas con siniestros parciales y totales en tomate de cáscara y una reducción promedio de 30% en rendimiento de frijol.

Planta de tomate afectada por Geminivirus Tomato Yellow Leaf Curl Virus (TYLCV)

Planta de tomate afectada por Geminivirus Tomato Yellow Leaf Curl Virus (TYLCV)

En las temporadas de cultivo hasta la fecha la presencia de mosca blanca se ha reducido, pero los geminivirus que transmite permanecen en el ambiente, en plantas arvenses como frijolillo (Rhynchosia mínima L), malva blanca (Sida sp.), chiquelite (Solanum nigrum L) y chual cenizo (Chenopodium album L), entre otras, esto se sabe porque el virus continúa manifestándose en plantas de tomate.

Es necesario seguir con la campaña fitosanitaria contra Mosca Blanca-Geminivirus a nivel regional, con la implementación de la ventana libre de hospederos preferidos de mosca blanca durante junio, julio y agosto, respeto de la fecha de siembra de cultivos hospederos de mosca blanca y principalmente con la producción de plántula de tomate sana en invernaderos, con las medidas fitosanitarias necesarias; trasplantar planta libre de geminivirus; destruir inmediatamente la soca de cultivos preferidos por mosca blanca al final de la cosecha; capacitar y divulgar, etcétera.

A nivel de predio, se deben realizar todas las estrategias posibles, pues el riesgo de la presencia abundante del insecto vector y la enfermedad pueden incrementarse en cualquier momento.

El objetivo del presente trabajo fue validar un programa de manejo integrado ecológicamente {a nivel predio) sobre Mosca Blanca-Geminivirus en tomate, en el norte de Sinaloa.

Contenido

El Manejo Integrado de Plagas de Mosca Blanca-Geminivirus (MIP MB-Geminivirus) se realizó en las instalaciones del Campo Experimental Valle del Fuerte, latidud 25° 45’ 39.1” y longitud 108° 48’ 42.9”, en Juan José Ríos, Sinaloa, en el subciclo agrícola otoño-invierno 2008-2009 y 2009-2010.

Metodología de la validación en el ciclo 2008-2009

Tratamientos probados

  • Validación de un programa de MIP MB-Geminivirus, de acuerdo a resultados de estudios desarrollados por innumerables autores.
  • Manejo comercial de MB-Geminivirus.

Tácticas implementadas en la parcela de validación del programa MIP MB-Geminivirus

  • Establecimiento de cultivos asociados, como propuesta de diversificación de los sistemas de producción, así como establecimiento de cultivos trampa (cilantro y sorgo forrajero).
  • Eliminación del terreno de cultivo y áreas adyacentes de plantas reservorios de Mosca Blanca-Geminivirus.
  • Selección de genotipo de tomate con alguna característica de resistencia a MB-Geminivirus: Se utilizaron los híbridos Seri® (en aproximadamente mil 100 m2) 287 y 288, de Sanson Seeds® (en unos mil 400 m2).

En la parcela testigo se trasplantaron 3 mil m2 con el híbrido CDX-152 y en el resto de la superficie (cerca de mil m2) se estableció la variedad Sun 6200, ambos susceptibles al virus del rizado amarillo del tomate (TYLCV, por sus siglas en inglés).

  • Producción de plántula en invernadero, libre de geminivirus.
  • Tratamiento de plántulas, en pretrasplante, con insecticidas sisté-micos (Imidacloprid, a 3 mililitros por mil plantas).
  • Fecha de siembra (trasplante) recomendada: 26 de octubre de 2008.
  • Monitoreo y supresión de mosca blanca con trampas amarillas de impactación.
  • Detección y eliminación de plantas infectadas con geminivirus antes del incremento de la población de mosca blanca.
  • Aspersión de insecticidas biorracionales (extractos botánicos, aceites, jabones y entomopatógenos) al detectar un promedio de un adulto de mosca blanca en la tercera hoja del estrato apical.
  • Liberaciones masivas de crisopa, cada 15 días, en presencia de inmaduros de mosca blanca.
  • Conservación de enemigos naturales presentes (ensopa, catarini-ta gris, catarinita rosada, chinche pirata, chinche ojona, chinche pajiza y chinche asesina).
  • Aspersión de insecticidas selectivos (sistémicos, reguladores de crecimiento e inhibidores de la alimentación) al detectar un promedio de dos adultos de mosca blanca en la tercera hoja del estrato apical.

Se efectuó una sola aplicación de insecticida químico sintético convencional (Endosulfán), casi al final del desarrollo del cultivo.

El resto del manejo agronómico, igual que en la parcela testigo, se realizó de acuerdo al manejo comercial del cultivo.

Variables medidas

  • Número promedio de adultos de mosca blanca capturado en tomate (en charolas con agua jabonosa) y de adultos presentes en plantas, mediante muestreo directo, de acuerdo a la técnica binomial negativa.
  • Ambos muestreos se realizaron dos veces por semana, desde el estado de plántula hasta la cosecha.
  • Número de plantas y frutos con síntomas de geminivirus.
  • Número promedio de adultos de insectos benéficos comunes capturados en charolas de agua en dos muestreos semanales.

Se utilizó un diseño completamente aleatorio con tres y cuatro repeticiones, de acuerdo a la variable determinada, y una comparación de medias por Tukey (0.05%).

Además, se comparó el número y costo económico de la aplicación de insecticidas.

Metodología de la validación en el ciclo 2009-2010

Tratamientos probados

  • Validación de un programa MIP MB-Geminivirus, de acuerdo a resultados de estudios desarrollados por diversos autores, con dos híbridos de tomate (Seri®, tolerante a geminivirus, y Brigade®, susceptible a geminivirus).

Cada híbrido contó con una superficie de mil 760 m2.

  • Manejo convencional de MB-Geminivirus en parcela de tomate del híbrido Brigade®, en 3 mil 520 m2, de acuerdo al manejo acostumbrado en forma comercial en la región (basado en el control químico con insecticidas convencionales, en su mayoría).
  • Parcela de testigo absoluto de tomate con híbrido Brigade®, en 2 mil 520 m2, sin protección contra mosca blanca.

Tácticas implementadas en la parcela de validación del programa MIP MB-Geminivirus

  • Establecimiento de cultivos asociados y cultivos trampa (cilantro y sorgo forrajero).
  • Eliminación de plantas reservo-rios de MB-Geminivirus en terreno de cultivo y áreas adyacentes.
  • Selección de genotipo de tomate con resistencia o tolerancia a ge-minivirus: Seri®, en mil 760 m2, y Brigade® (susceptible) en la misma dimensión de superficie.
  • Producción de plántula en invernadero, libre de geminivirus.
  • Tratamiento de plántulas en pretrasplante con insecticidas sistémicos (Imidacloprid, a 3 mililitros por mil plantas).
  • Fecha de siembra (trasplante) recomendada: 14 de octubre de 2009.
  • Monitoreo y supresión de mosca blanca con barrera de banda de plástico amarillo de impactación, con pegamento; otra técnica para monitorear adultos de mosca blanca son las charolas de plástico amarillas con agua jabonosa.
  • Detección y eliminación de plantas infectadas con geminivirus antes del incremento de la población de mosca blanca, durante las primeras seis semanas de desarrollo del cultivo.
  • Aspersión de insecticidas biorracionales (extractos botánicos, aceites, jabones y entomopató-genos) al detectar un promedio de un adulto de mosca blanca en la tercera hoja del estrato apical.
  • Liberaciones masivas de crisopa, cada 15 días, al detectar la presencia de inmaduros de mosca blanca.
  • Conservación de enemigos naturales de mosca blanca y de otros insectos plaga.
  • Aspersión de insecticidas selectivos (Pymetrozine, inhibidor de la alimentación) al arribo inicial de la población plaga, para restringir la infección viral temprana en el cultivo.

El empleo de insecticidas biorracionales sintéticos (sistémicos, reguladores de crecimiento, inhibidores de la alimentación e inhibidores del metabolismo) se efectúa al detectar un promedio de dos adultos de mosca blanca en la tercera hoja del estrato apical; este método no se requirió, debido a la baja presencia del insecto.

El resto del manejo agronómico, en todos los tratamientos, se realizó de acuerdo al manejo comercial del cultivo en la región.

Variables medidas

  • Número promedio de adultos de mosca blanca capturado en tomate en charolas con agua jabonosa y obtención de la cantidad de adultos presentes en plantas, mediante muestreo directo, basado en la técnica binomial negativa.

Ambos muestreos se realizaron dos veces por semana durante el desarrollo del cultivo.

  • Número de plantas con síntomas de geminivirus.
  • Número promedio de adultos de insectos benéficos comunes capturado en charolas de agua en muestreos semanales.

Para este muestreo se utilizó un diseño completamente aleatorio, con tres y cuatro repeticiones, de acuerdo a la variable determinada, y una comparación de medias por técnica DMS (5%).

Además, se comparó el número de aspersiones y costo económico de la aplicación de insecticidas.

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Resultados y discusión

Ciclo 2008-2009

  • Aplicación de insecticidas y costo

En la parcela de validación se realizaron seis aspersiones de insecticidas (la mayoría de tipo biorracional), dirigidas al control de mosca blanca.

Estos insecticidas poseen un reducido efecto negativo sobre la fauna benéfica y reducida o nula selección de resistencia a insecticidas.

También se emplearon tres aplicaciones para el control de otros insectos plaga; siete liberaciones de crisopa (Chrysoperla carnea Stephens), para el control biológico de inmaduros de mosca blanca y seis liberaciones de tricograma, para prevenir la presencia de gusano del fruto (Heliothis spp.).

El costo total de estas acciones de control (al considerar sólo los insumos) fue de 4 mil 746 pesos.

Mientras que en la parcela testigo se realizaron 11 aspersiones contra  mosca blanca, una aplicación contra grillo y una más contra gusano soldado (Spodoptera exigua Hübner).

El costo total de los insecticidas aplicados en la parcela testigo fue de 12 mil 928 pesos, una diferencia de 8 mil 182 pesos, un poco menos del doble de lo invertido en la parcela de validación.

La inversión en la parcela de validación se incrementó notoriamente por el costo de la semilla de los híbridos tolerantes.

La semilla necesaria para la parcela testigo costó mil 100 pesos por hectárea, mientras que en la parcela de validación el precio fue de alrededor de 8 mil 800 pesos por hectárea (una diferencia de 7 mil 700 pesos).

A pesar de esto, con la reducción en el costo de los insecticidas empleados en la parcela de validación del programa MIP, de 8 mil 182 pesos, se cubrió la diferencia del costo de la semilla, con una diferencia de 482 pesos a favor del tratamiento MIP.

  • Incidencia poblacional de mosca blanca y de insectos benéficos

En el muestreo de mosca blanca a través del desarrollo del estudio, en dos muestreos semanales no se detectó diferencia significativa (P>0) entre los tratamientos, respecto al número promedio de adultos del insecto plaga capturado en trampas de charolas con agua, ni para la variable número promedio de adultos de mosca blanca contabilizado en plantas.

Respecto a la fauna benéfica, principalmente entomófaga y abejas (polinizadoras), las poblaciones monitoreadas fueron significativamente diferentes (P<0.05) en todos los casos más abundantes de la parcela de validación.

Sólo lisiflebus (Aphidius testaceipes Cresson) fue significativamente más abundante en el tratamiento testigo, se ignora por qué, sin embargo, la manifestación de este parasitoide está asociada a la presencia, en forma abundante, de áfidos en la parcela testigo (datos no incluidos).

En el número promedio de plantas con síntomas de geminivirus se detectó diferencia significativa entre tratamientos (P<0.05), los híbridos tolerantes a geminivirus corroboraron esa característica al mostrar el menor número de plantas con síntomas, especialmente los híbridos Seri y 288 Sanson Seeds.

En el número promedio de frutos infectados también se detectó diferencia significativa (P<0.05).

Sun 6200   presentó la mayor cantidad de frutos con síntomas de TYLCV, posteriormente se ubicaron, en un mismo grupo estadístico, los híbridos CDX, Seri y 287 Sanson Seeds.

La menor cantidad la mostró 288 Sanson Seeds, aunque no se diferenció estadísticamente de los otros híbridos tolerantes.

La presencia de mosca blanca fue reducida en los dos tratamientos, el efecto del programa MIP mosca blanca se reflejó en el número de plantas y frutos con síntomas de TYLCV, probablemente por el empleo de genotipos resistentes a Mosca Blanca-Geminivirus.

Además, el empleo de insecticidas biorracionales permitió mayor abundancia de fauna benéfica.

El tratamiento MIP fue más económico en el costo del control químico de mosca blanca.

Ciclo 2009-2010

  • Aplicación de insecticidas y costo

En la parcela de validación se realizaron siete aspersiones de insecticidas (todos de tipo biorracional), dirigidas al control de mosca blanca; dos aplicaciones para el control de larvas de lepidópteros y cuatro liberaciones de crisopa (Chrysoperla carnea Stephens) para el control biológico de inmaduros de mosca blanca y de tricograma, para prevenir la presencia de gusano del fruto (Heliothis spp.).

El costo total de estas acciones de controí (considerando sólo insu-mos) fue de 5 mil 350 pesos.

En la parcela convencional se realizaron 12 aspersiones contra mosca blanca, en algunos casos incluyeron el control de otros insectos plaga, como minador de la hoja (Liriomyza spp. Diptera: Agromyzidae); áfidos, principalmente Myzus persicae Sulzer Hemiptera: Aphididae, gusano soldado (Spodoptera exigua Hübner) y gusano del fruto (Heliothis virescens F. Lepidoptera: Noctuidae).

El costo total de los insecticidas aplicados fue de 10 mil 233 pesos, una diferencia de 4 mil 883 pesos, un poco menos del doble de lo invertido en la parcela de validación, el 47.7%.

La inversión de la parcela de validación se incrementó para el caso del híbrido Seri®, por el precio de la semilla (8 mil 800 pesos por hectárea), mientras que el costo con el híbrido Brigade® (establecido en las tres parcelas experimentales) fue de mil 400 pesos por hectárea, una diferencia de 7 mil 400 pesos (84.1%).

Si se suma la aplicación de insecticidas, el costo de la parcela de validación con Seri® es de 14 mil 150 pesos por hectárea y de 6 mil 750 pesos con Brigade®.

En la parcela de manejo convencional, el costo por hectárea fue de 11 mil 633 pesos, 2 mil 517 pesos menos respecto al híbrido Seri®.

En el testigo absoluto sólo se realizaron dos aspersiones de insecticida Bt para control de larvas de lepidópteros, con costo de 630 pesos, que más el costo de la planta suma un total de 2 mil 30 pesos por hectárea.

  • Incidencia poblacional de mosca blanca y de insectos benéficos

En el muestreo de mosca blanca del desarrollo del estudio, desde el trasplante a la primera cosecha (última semana de febrero de 2009), no se detectó diferencia significativa (P>0) entre los tratamientos, respecto al número promedio de adultos de mosca blanca contabilizado en plantas y capturado en trampas de charolas de agua.

En la primera semana de marzo se detectó un notable incremento poblacional de mosca blanca y se realizó un muestreo de adultos y ninfas.

A pesar de observarse una mayor cantidad de adultos en el tratamiento convencional, no se tuvo diferencia significativa, sin embargo, en el ANVA de ninfas se detectó diferencia altamente significativa (P<0.00).

El MIP MB-Geminivirus de híbridos Seri®, Brigade® y del testigo absoluto resultaron estadísticamente diferentes a la parcela con manejo convencional (5%).

El número promedio de ninfas de mosca blanca por hoja fueron 0.5, 0.6, 6.1 y 80.2 para Brigade® MIP, Seri®, testigo absoluto y manejo convencional, respectivamente.

En el número promedio de insectos benéficos, el tratamiento MIP MB-Geminivirus mostró una incidencia de fauna benéfica generalmente mayor que el tratamiento con manejo convencional (P<0.05).

Con avispitas parasitoides Ichneumonidae y depredadores Staphilynidae no se detectó diferencia significativa.

En el caso de la avispita lisiflebus, parasitoide de áfidos y de moscas Tachinidae, parasitoide de larvas de lepidóptera, la presencia fue altamente significativa para el testigo absoluto, probablemente debido a una mayor incidencia de insectos plaga hospederos en ese tratamiento (datos no incluidos).

  • Número de plantas y frutos con síntomas de geminivirus

En la variable número de plantas con síntomas de virus se detectó diferencia significativa entre los tratamientos (P<0.05).

Los dos híbridos de la parcela de validación mostraron un número mucho menor de plantas infectadas con virus, especialmente el híbrido Seri®, tolerante a geminivirus.

Estos resultados prueban que el programa de estrategias para el MIP MB-Geminivirus en tomate es mejor para reducir la infección de virus que el manejo convencional, como respecto al testigo absoluto sin protección contra MB-Geminivirus.

La mayor cantidad de plantas con síntomas de virus en el manej convencional, respecto al testigo absoluto, pudo deberse a que el insecto infectivo, al ser afectado por insecticidas con efecto neurotóxico, incrementó su actividad, con lo que provocó mayor alimentación, mayor inoculación y diseminación del patógeno.

La presencia de mosca blanca fue reducida en todos los tratamientos durante la mayor parte de desarrollo del cultivo, sin embargo, al incrementarse la población del insecto a nivel regional, el manejo convencional presentó una mayor incidencia de ninfas que el resto de los tratamientos.

Además, el efecto del programa de MIP mosca blanca se reflejó en el número de plantas con síntomas de TYLCV.

El empleo de insecticidas biorracionales permitió mayor abundancia de fauna benéfica.

El tratamiento MIP fue más económico en el control químico de mosca blanca.

Comentarios finales

Para que el manejo de mosca blanca sea satisfactorio es necesario realizarlo de manera integrada, pues ninguna práctica de control por sí sola es suficiente para obtener un control efectivo.

Además, se requiere que la ¡mplementación de las medidas fitosanitarias sea a nivel regional, considerando la secuencia de los cultivos hospedantes preferidos establecidos a través del año completó.

Es difícil controlar esta plaga adecuadamente en uno o unos cuantos lotes, en sólo una determinada época del año.

También se necesita de la participación de todas las instancias involucradas con la sanidad vegetal, principalmente de los productores agrícolas.

Dentro de las medidas de combate contra la mosca blanca, indudablemente las más importantes son las orientadas a prevenir su elevado desarrollo poblacional, especialmente aquellas prácticas que se implementan a escala regional (ventana libre de hospederos preferidos, producción de plántula en invernadero, periodo de siembra recomendado, destrucción oportuna de socas, etcétera), por encima de las estrategias a nivel predio.

Las medidas de control correctivas, generalmente implementadas a nivel predio, como las aplicaciones de insecticidas (cuando se tiene ya una elevada población de la plaga) logran reducir momentáneamente (unos cuantos días) su incidencia y daño, pero el insecto se recupera pronto con las fuertes migraciones.

Sin embargo, todas las tácticas tienen importancia y contribuyen por sí solas, en menor o mayor grado, al manejo de la plaga; pero seleccionadas, integradas e implementadas adecuadamente pueden ser determinantes.

La fecha de siembra es una práctica fitosanitaria muy importante, posiblemente en mayor grado que otras. En las dos temporadas de validación se observó que las poblaciones de mosca blanca se redujeron durante todo el desarrollo deí cultivo, incluso en las parcelas testigo.

Si las parcelas testigo se hubieran establecido más tarde, la población del insecto y el daño como fitófago y como vector habría sido elevada.

En todo caso, lo más recomendable es realizar, en forma simultánea, el MIP MB-Geminivirus en forma regional y a nivel predio.  HC

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