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Foto: Natura Vision

Control biológico del ácaro Tetranychus urticae

En el cultivo de rosas


Los ácaros Tetranychus urticae, representan una amenaza para los productores de rosas de todo el mundo. Pero si bien algunos floricultores batallan en entender el problema, los productores de Kenia, en Africa, han sido un gran ejemplo en la incorporación de mediadas de control biológico para su manejo.

La Dra. Lisbeth Riis, de la empresa Scarab Solutions, presentó una fórmula simple de tres pasos para que los productores de rosas se beneficien de las lecciones aprendidas en Kenia y tener éxito con el control biológico de los ácaros.

Los ácaros son plagas comunes en muchas partes del mundo, pero a los productores de rosas de corte les ha llevado tiempo aprender y adoptar métodos efectivos de control biológico y compartir este conocimiento. Aunque la aplicación de ácaros depredadores fitoseidos a un cultivo de rosas de corte es una opción viable para controlar las infestaciones de ácaros, no constituye el control biológico tradicional en el que los depredadores liberados se alimentan de la presa, se multiplican y reducen la población de ácaros hasta que las dos poblaciones finalmente oscilan en un balance.

Lo que los expertos han aprendido trabajando estrechamente con los productores de rosas de Kenia durante los últimos 15 años, es que la reproducción de depredadores en las rosas de invernadero industriales es baja, probablemente debido al efecto directo y acumulativo de otros pesticidas y fungicidas necesarios utilizados en el cultivo. Por lo tanto, los floricultores industriales deben pensar en los ácaros depredadores de la misma manera que en un plaguicida biológico y seguir aplicándolos utilizando la metodología de liberación adecuada. Para hacerlo bien, deben seguir una fórmula simple de tres pasos:

1. Comenzar liberaciones cuando la población de plagas es baja

Es esencial liberar ácaros depredadores cuando y donde la población de ácaros es baja. Comenzar en un invernadero con alta infestación de plagas no ayudará ni al productor ni al proveedor de los depredadores, ya que la reproducción de los ácaros depredadores en los invernaderos de rosas industriales no sigue la misma lógica que el control biológico tradicional. Los depredadores se alimentarán de los ácaros, pero producen relativamente pocas crías.

El primer paso es reducir la población existente de ácaros con productos químicos compatibles que tienen una persistencia de corta duración en el cultivo. Por ejemplo, adyuvantes de organo-silicona, siempre que no se apliquen en sol directo, u otros productos químicos recomendados por el proveedor de los depredadores que no afectan a la fauna benéfica. El resultado más importante es que el producto tiene una persistencia de corta duración, no que mata a los ácaros depredadores que no deberían haberse liberado en esta etapa.

2. Monitoreo y análisis de datos

La liberación de ácaros depredadores es un labor costosa, por lo que los productores deben asegurarse de contar con un buen sistema y calidad de monitoreo y mapeo de las ubicaciones con deficiencias de depredadores antes de comenzar. Solo las liberaciones de ácaros depredadores dirigidos hacen que el esfuerzo valga la pena y ayudan a los productores a evitar el desperdicio de ácaros depredadores en áreas donde no hay ácaros o donde ya hay suficientes números de depredadores. Excelentes herramientas de monitoreo y análisis de datos son la clave y la base del control biológico efectivo.

Hay que considerar cómo se trabaja en los monitoreos. La mayor parte del tiempo, los técnicos se dedican a caminar a través del cultivo, buscan a fondo las plagas y enfermedades en cada punto de observación y registran sus observaciones. Pero si el monitoreador o técnico simplemente registra presencia, la única información que obtendrá el productor es la incidencia de plagas, no la comprensión total de la distribución espacial de la gravedad de la plaga. Incluso si sólo se registran las plagas en una escala de puntajes, pasa un poco más de tiempo contando la plaga en una unidad de muestreo predefinida y luego concluye qué nivel de puntaje de severidad registrar. Estos puntajes clasificados están muy lejos del análisis estadístico más preciso basado en datos de conteo.

En lugar de que el monitoreador dedique tiempo a decidir qué clase de puntaje a registrar, invierte su tiempo mucho mejor en registrar los recuentos reales. Existen excelentes métodos para dominar el conteo rápido y una buena compañía de monitoreo puede capacitar a los monitoreadores para implementarlos. Cuando los recuentos se registran con precisión, permite el análisis espacial correspondiente para mapear la deficiencia y la suficiencia de los ácaros depredadores. 

3. Liberación de los depredadores

Ahora los productores pueden comenzar con la liberación continua, espacialmente dirigida de ácaros depredadores en los lugares con deficiencia de depredadores. Dirigir estas liberaciones para llevar la proporción de ácaros depredador a ácaros plaga por debajo de 1:10 les ayudará a controlar rápidamente. Estas liberaciones puntuales serán más efectivas aplicando Phytoseiulus persimilis, ácaros depredadores muy efectivos que se alimentan de manera específica y exclusiva de los ácaros Tetranychus urticae.

Las liberaciones generales también deben realizarse aplicando el Neoseiulus californicus resistente, más “generalista” y rentable (anteriormente conocido como Amblyseius californicus) que puede sobrevivir sobre presas alternativas como otros ácaros y polen. Es eficaz donde o cuando la población de ácaros es muy baja y el gran cazador Phytoseiulus persimilis no tiene muchas opciones de alimentación.

Errores comunes que se deben evitar

Hay muchas maneras de ahorrarnos lecciones dolorosas en el manejo de los ácaros. Si los productores liberan muy pocos ácaros depredadores, en lugar de la cantidad correcta, o pierden el tiempo esperando que la dinámica de control biológico se active, solo prolongarán la agonía.

Otro dilema lo plantean los miticidas y los pesticidas. Por un lado, cuando los productores reemplazan los miticidas con ácaros depredadores, inevitablemente estallarán las plagas que han sido suprimidas previamente por los miticidas. Por otro lado, a medida que los productores recurren al uso de pesticidas contra los “nuevos” problemas de plagas, es probable que estos pesticidas afecten negativamente a la población de ácaros depredadores, un desafío incómodo en el control biológico. 

Cómo ganar batallas y la guerra

Foto: Natura Vision

El tratamiento del problema de manera rápida y efectiva requiere la cantidad correcta de ácaros depredadores, un control riguroso del proceso y excelentes herramientas de monitoreo y análisis. La buena noticia es que una vez que la población de ácaros se reduce a cero de esta manera, los productores ya no necesitan ser tan sensibles con respecto a la población de ácaros depredadores porque no quedarán muchos de ellos, ya habrán hecho el trabajo. Los productores pueden tratar los problemas de otras plagas con tranquilidad, siempre que usen pesticidas que tengan efectos residuales cortos y no afecten a la fauna benéfica, lo que permite la aplicación de Neoseiulus californicus cuando hay signos de que los ácaros plagas regresan.

Esta metodología permitirá a los productores limpiar con éxito los invernaderos infestados de ácaros uno tras otro, aplicando la misma estrategia simultáneamente en los invernaderos que comparten los mismos trabajadores y mantengan a otros trabajadores alejados. Esto reduce la amenaza de reintroducir los ácaros de un invernadero a otro. Dado que es una práctica común en muchas operaciones de rosas que el mismo grupo de trabajadores opere en dos invernaderos, debería ser simple emparejar estos invernaderos y usar la misma estrategia en ambas al mismo tiempo. Limpie un par de invernaderos y déjelos entrar en “modo de mantenimiento” con liberaciones ocasionales de Neoseiulus californicus, combinados con monitoreo y mapeo continuo.

Continuar hasta que los ácaros desaparezcan

Establezca un protocolo de trabajo sólido identificando a un especialista en control biológico entre su personal y haga que esta persona sea el responsable en liderar las liberaciones de depredadores, utilizando una combinación de liberaciones puntuales de Phytoseiulus persimilis en los focos y liberaciones generales de Neoseiulus californicus para el mantenimiento. Es esencial continuar con la liberación de depredadores hasta que desaparezca el último ácaro porque es cuando esta práctica se vuelve rentable y los resultados comienzan a mostrarse en cultivos de mayor calidad.

“Nos hemos beneficiado significativamente de la mejora en la información y el análisis proporcionados por la tecnología”, señaló John Ngugi, gerente técnico de Equinox Horticulture, cerca Mt. Kenia, en África oriental. “Una vez que tuvimos el protocolo y las medidas de control establecidas, redujimos nuestros requisitos para Phytoseiulus persimilis en un 60-90%, dependiendo de la temporada”.

Aprender las lecciones 

Cada operación es diferente, pero cada agricultor necesita desarrollar un sistema para mantener a raya a los ácaros. El monitoreo, el mantenimiento de registros y el riguroso análisis de los datos son clave, ya que les permite a los agrónomos evaluar la efectividad de las medidas de control aplicadas, ayudándoles a aprender lecciones rápidamente, evitar repetir desperdicios costosos y detectar las posibles irregularidades temprano.

Seguir esta metodología de tres pasos no solo beneficiará a los productores a través de una mejor calidad de los cultivos y menores costos de control de plagas a largo plazo, sino también al proveedor de los depredadores, que aumentará su participación de mercado en términos de hectáreas.