
martes, 27 de octubre de 2026


La producción de hortalizas en Sinaloa enfrenta un nuevo escenario de incertidumbre para el ciclo agrícola 2026-2027. Al incremento de los costos de producción y los resultados comerciales desiguales se suma el arancel de 17.09% impuesto por Estados Unidos al tomate fresco mexicano, una medida que ya impactó las exportaciones y podría provocar una caída de entre 10 y 15% en los envíos durante la temporada actual, advirtió Roberto Bazúa Campaña, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC).
El dirigente señaló que estas condiciones obligan a los productores a revisar sus planes de siembra, debido a que la rentabilidad de los cultivos depende tanto de los precios de venta como de los gastos necesarios para mantener la producción y las condiciones de acceso al principal mercado de exportación. Aunque algunas hortalizas registraron buenos precios durante la temporada anterior, otras no alcanzaron los resultados esperados.
Bazúa Campaña explicó que la ventana fitosanitaria para el establecimiento de hortalizas se abrió el 1 de septiembre y que ya existen plantaciones de berenjena, chile morrón, chiles picosos, ejote y tomate en distintas etapas de desarrollo. Sin embargo, todavía no hay una estimación definitiva sobre cuántas hectáreas podrían dejar de cultivarse.
Será entre finales de noviembre y diciembre cuando la AARC tenga un panorama más claro de la superficie efectivamente establecida en el valle de Culiacán y de los terrenos que podrían quedar sin sembrar, conforme avance la temporada de plantación.
La reducción potencial refleja las presiones que enfrenta el sector agrícola, donde los costos crecientes, las condiciones comerciales y la disponibilidad de financiamientose han convertido en factores determinantes para decidir qué cultivos establecer y en qué superficie.
Tomate