
martes, 1 de septiembre de 2026


La campaña mexicana de mango llega a su cierre con una producción inferior a las previsiones iniciales, debido principalmente al impacto de las condiciones climáticas en Nayarit y Sinaloa. Según Yamil Gómez Cid, director general de Mangos México, el comportamiento de la temporada fue más complicado de lo anticipado al inicio del ciclo.
“Desgraciadamente, lo que estimamos en abril comparado con la realidad fue peor. Se habla que Nayarit perdió como el 80% de la producción”, señaló Gómez Cid. La reducción ha afectado tanto los rendimientos como la disponibilidad de fruta, aunque, de acuerdo con el directivo, la calidad se ha mantenido relativamente estable.
La campaña comenzó con expectativas de crecimiento debido al buen comportamiento de algunas zonas del sur, principalmente Chiapas y Oaxaca. Sin embargo, el deterioro de la producción en el norte del país modificó las previsiones iniciales.
En Nayarit, estimaciones difundidas durante la temporada ya advertían de reducciones de entre 70 y 80% en la producción, mientras que en el sur de Sinaloa también se reportaron fuertes afectaciones asociadas a una menor floración y a la falta de horas frío durante el invierno.
La situación no ha sido uniforme en Sinaloa. En la zona norte todavía existe actividad, donde las condiciones fitosanitarias permiten exportar sin tratamiento de agua caliente y prolongar la campaña. Por ello, las valoraciones sobre una cosecha mejor de lo esperado en el estado se refieren específicamente a esta región.
En contraste, en el sur de Sinaloa la disponibilidad de fruta ha sido considerablemente menor. De acuerdo con otra fuente consultada, los tratamientos de agua caliente en los empaques llegaron a operar a alrededor de 40% de su capacidad debido a la escasez de mango. La falta de producto llevó a algunos empacadores a buscar fruta en otros estados, entre ellos Oaxaca, mientras permanecen pendientes las cifras oficiales de cajas exportadas que permitan dimensionar el impacto total en la entidad.
La afectación climática también se reflejó en otras zonas productoras. En Oaxaca, por ejemplo, aumentó la presencia de lotes con larvas de mosca de la fruta. Datos reportados durante la temporada señalan que el número pasó de 19 lotes en 2025 y hasta 150 en 2023 a más de 150 en la campaña actual, aunque las cifras corresponden a distintos ciclos y deben interpretarse con cuidado.
Menor oferta, pero sin grandes cambios en precios
A pesar de la menor disponibilidad de fruta, los precios de exportación no han registrado grandes variaciones, de acuerdo con Gómez Cid.
“Este es un segmento de mercado como tipo commodity”, explicó. La menor oferta sí ha permitido una cierta mejora en el precio percibido por los productores, aunque ésta no ha sido suficiente para compensar la caída en los volúmenes de producción.
Para las próximas campañas, el comportamiento climático se mantiene entre las principales preocupaciones del sector. Gómez Cid considera necesario incrementar los esfuerzos en investigación y desarrollo para encontrar alternativas que permitan enfrentar los efectos de las condiciones meteorológicas sobre el cultivo.
“Nadie a nivel mundial está dando soluciones, no hay, no existen, tenemos que ir por ellas y buscarlas”, señaló.
Diversificar mercados y diferenciar el producto
El impacto de esta temporada también vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de diversificar los destinos del mango mexicano. Gómez Cid señaló que más de 95% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos, por lo que Canadá y Europa representan alternativas para reducir la dependencia de un solo mercado.
Sin embargo, explicó que avanzar en esta diversificación implica modificar una dinámica comercial basada en contratos y compromisos establecidos con mucha anticipación.
Para Gómez Cid, otra parte de la respuesta está en diferenciar el producto y mejorar su presentación.
“Buscar nuevos mercados, mejorar la presentación y buscar diferenciar nuestros productos y estar abiertos al cambio”, resumió como algunas de las prioridades del sector mexicano para los próximos años.
En este sentido, destacó el caso de la zona norte de Sinaloa, donde se ha incursionado en el mercado de mango maduro de árbol. De acuerdo con el directivo, este producto ha llegado a comercializarse en alrededor de 10 dólares por libra, como un ejemplo de diferenciación dentro de la oferta mexicana.
Así, mientras la campaña llega a su cierre, las afectaciones registradas en Nayarit y Sinaloa dejan al factor climático como uno de los principales retos para el mango mexicano. La reducción de los rendimientos y la menor disponibilidad de fruta muestran la necesidad de fortalecer la investigación, mejorar las estrategias productivas y buscar alternativas comerciales que permitan al sector enfrentar temporadas cada vez más variables.
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