
jueves, 27 de agosto de 2026


La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC, por sus siglas en inglés) ha determinado que las condiciones del mercado no han cambiado lo suficiente como para justificar la eliminación de los aranceles antidumping sobre el tomate fresco mexicano, por lo que la orden sigue en vigor y mantiene la presión sobre un sector exportador que depende en gran medida del mercado estadounidense. La orden entró en vigor en julio de 2025, tras la decisión del Departamento de Comercio de EE. UU. de dar por terminado el acuerdo de suspensión de 2019.
La orden establece tasas diferenciadas según el productor o el exportador. Los márgenes específicos oscilan entre el 2.81% y el 273.43%, mientras que a la categoría "todos los demás" se le aplica una tasa del 17,09%.
La USITC concluyó que los argumentos presentados a favor de revocar la orden —entre ellos, los cambios en las preferencias de los consumidores estadounidenses, el crecimiento de la producción en invernadero en EUA y el aumento de las importaciones de tomate canadiense también producido en invernadero— reflejaban la continuación de tendencias ya existentes y no una transformación sustancial de las condiciones del mercado. Además, la cuota de México en el consumo aparente de EUA seguía siendo mayor que al cierre de la investigación original.
El Departamento de Agricultura de EUA (USDA) prevé que la producción mexicana de tomate caiga un 14% en 2026, hasta los 2.2 millones de toneladas, y que las exportaciones desciendan un 7%, hasta los 1.7 millones de toneladas, citando como factores el arancel antidumping y la apreciación del peso frente al dólar. Se espera que la superficie cultivada alcance las 38.000 hectáreas, un 11% menos que en 2025.
Tomate