
jueves, 20 de agosto de 2026


El producto se llama OIFIRAX y está diseñado principalmente para combatir el oídio de la vid, provocado por el hongo Erysiphe necator. Esta enfermedad forma una capa blanquecina parecida a la harina, y se acumula mayormente en las hojas, brotes y frutos, por lo que muchos agricultores también la conocen como cenicilla.
Si no se controla a tiempo, este hongo reduce la fotosíntesis, daña la calidad de las uvas y puede causar pérdidas significativas en los viñedos. Lo innovador no solo radica en el organismo que combate, sino en la precisión de su acción.
COFEPRIS, SENASICA y SEMARNAT evaluaron la autorización de manera conjunta. Según la información presentada durante el anuncio, el expediente completo tardó aproximadamente nueve meses en ser aprobado.
Durante el anuncio de este hito, Marcelo Ebrard, titular de Economía, señaló que el biofungicida de RNA, desarrollado por Green Light Biosciences, una empresa fundada y dirigida por el mexicano Andrey Zarur, representa un avance importante en la sustitución de químicos y pesticidas tradicionales por tecnologías más sostenibles. Resaltó que Zarur, quien ha desarrollado su carrera tanto en México como en Estados Unidos, decidió llevar a cabo este proceso de producción biotecnológica a gran escala en México, apostando por el potencial del país en este campo.
Precisó que el biofungicida ha recibido la autorización de las autoridades competentes al cumplir con todas las normas establecidas. Este desarrollo no sólo marca un avance tecnológico, sino que también se espera que inicie una cadena de valor significativa en México, centrada en el conocimiento y la innovación.
Comentó que se proyecta la creación de 500 empleos directos, especializados, con un soporte equivalente, y una inversión inicial de cerca de 100 millones de dólares, que se espera que crezca exponencialmente.
Ebrard elogió la decisión de Green Light Biosciences, pues no se ve influenciado por factores externos como el nearshoring o los aranceles, sino que se enfoca en producir lo que México necesita para crecer económicamente. “Estas ideas, estos conocimientos van a producir riqueza mexicana”, dijo Ebrard Casaubón.
Andrey Zarur, director general de GreenLight Biosciences, detalló que el producto, que está ya disponible en pequeñas proporciones, sustituye pesticidas químicos de alto riesgo, permite controlar plagas de manera específica, reduciendo la dependencia de agroquímicos derivados del petróleo y mitigando su impacto ambiental.
Explicó que su desarrollo contó con más de diez años de investigación y ensayos en México y otros 20 países, logrando una aprobación en tiempo récord de nueve meses por las autoridades nacionales.
Víctor Hugo Borja Aburto, titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), destacó que el fungicida combate hongos sin dañar el medio ambiente ni a los trabajadores. El registro se logró rápido debido a la simplificación de trámites y prórrogas de 10 años.
Apuntó que la comisión revocó 197 registros de plaguicidas y prepara otro decreto de prohibición, respondiendo a la demanda de alimentos con menos residuos químicos.
Destacó que este logro demuestra la capacidad del Estado mexicano para coordinarse y agilizar procesos, asegurando una evaluación rápida y rigurosa de los bioinsumos. Además, se habilita la construcción de una planta de manufactura en la Ciudad de México, impulsando la inversión y el desarrollo del campo mexicano.
Agricultura Orgánica