
miércoles, 12 de agosto de 2026


Las precipitaciones registradas durante 2026 en Sinaloa han contribuido a reducir la población de mosquita blanca y otras plagas, una condición favorable ante el próximo ciclo agrícola otoño-invierno 2026-2027, que comenzará el 1 de septiembre.
Según el Comité Estatal de Sanidad Vegetal del Estado de Sinaloa (Cesavesin), la lluvia funciona como un mecanismo natural de control al derribar insectos de las plantas y dificultar su desarrollo.
"El tema de la buena precipitación está a favor de la agricultura, porque esas precipitaciones a plagas como la mosquita blanca no les gusta, y eso, de alguna manera, disminuye la población", explicó Leonel Murillo Cárdenas, presidente del Cesavesin.
La mosquita blanca (Bemisia tabaci) afecta cultivos como tomate, tomatillo, chile, berenjena, pepino, calabaza, frijol, soya, maíz y garbanzo. Se alimenta de la savia y puede provocar amarillamiento, pérdida de vigor y defoliación, además de transmitir virus como el TYLCV.
Durante el ciclo otoño-invierno 2025-2026, Cesavesin reportó niveles de plagas por debajo del umbral de riesgo económico, con una afectación inferior al 5%.
Pese al efecto favorable de las precipitaciones, las autoridades advierten que las lluvias no sustituyen las medidas de prevención y monitoreo, ya que las poblaciones pueden aumentar nuevamente si regresan temperaturas elevadas.
Entre las recomendaciones se encuentran mantener el monitoreo de los cultivos, aplicar manejo integrado de plagas, respetar las ventanas fitosanitarias y destruir oportunamente las socas de ciclos anteriores.
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