miércoles, 20 de agosto de 2025
El 8 de agosto de 2025, el Gobierno de México anunció un acuerdo histórico en el Diario Oficial de la Federación: la implementación de precios mínimos de exportación para el tomate fresco. Esta acción responde directamente a la conclusión del Acuerdo de Suspensión Antidumping de 2019 con Estados Unidos y la imposición, por parte de ese país, de aranceles del 17 % sobre las importaciones mexicanas
Antecedentes: El fin de un acuerdo y el inicio de una disputa
Anteriormente, el Tratado de Suspensión de Antidumping (TSA), vigente desde 1996 y renovado en 2019, permitía a México exportar tomates sin aranceles, siempre que se respetaran precios de referencia elevados. Su fin en abril de este año abrió la puerta a nuevos gravámenes.
La imposición de un arancel del 17 % (alrededor del 17.09 %) en julio generó alarma tanto en exportadores como en distribuidores estadounidenses.
La respuesta mexicana: nuevos pisos de precio para exportar
Para contrarrestar la sacudida comercial, México impuso precios mínimos por kilogramo para garantizar competitividad y proteger a los productores nacionales: Estos precios serán revisados anualmente, o antes si cambian las condiciones del mercado
Contexto económico y comercial
Impacto sectorial: En 2024, México exportó aproximadamente 3.3 mil millones de dólares en tomate fresco, gran parte destinado a EE.UU.
Distorsión de precios: El Gobierno mexicano argumenta que el precio piso exportable previene el dumping, manteniendo precios justos
Políticas contrastantes: Mientras México busca proteger su producción, EE.UU. argumenta defender a sus agricultores de competencia desleal.
Reacciones del sector y posibles repercusiones en EE.UU.
Posición de México:
El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) celebró la medida como vital para proteger más de 400 mil empleos directos y mantener la competitividad del tomate nacional
Alerta en EE.UU.:
NatureSweet, empresa de San Antonio respaldada por H-E-B, advirtió sobre una reducción en la oferta de variedades populares como cherry y grape, con posibles alzas de precios y pérdida de puestos laborales.
Industria estadounidense dividida:
La Florida Tomato Exchange aplaudió el fin del acuerdo, argumentando que protegerá a los productores locales; pero importadores y retailers advierten sobre aumentos de hasta el 50 % en precios al consumidor.
Análisis global y perspectivas futuras
Estabilidad y certidumbre: México establece un marco defensivo frente al proteccionismo creciente, manteniendo acceso estratégico al mercado de EE.UU.
Riesgo inflacionario: Los consumidores podrían enfrentar precios más altos, entre un 8 % y un 10 % solo por el arancel, más posibles aumentos adicionales por costos logísticos
Estrategia de diversificación: Los productores mexicanos analizan abrir rutas hacia Asia y fortalecer la cadena logística con más innovación y mayor valor agregado
Futuro incierto: En el corto plazo, este acuerdo actúa como escudo comercial. Pero el éxito a largo plazo dependerá de nuevas negociaciones bilaterales o acuerdos regionales que estabilicen la relación comercial
Se destacó la intervención directa de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien respaldó las gestiones para alcanzar este nuevo acuerdo. La mandataria subrayó que proteger al tomate mexicano no es solo un asunto económico, sino también social, dado el alto número de familias que dependen de esta cadena productiva. “Estamos defendiendo empleos, pero también el prestigio del campo mexicano en el mundo”, afirmó en su más reciente mensaje sobre el tema.
El caso del tomate ilustra cómo las decisiones estratégicas, respaldadas por un sólido diálogo entre gobierno, productores y organismos internacionales, pueden marcar la diferencia para un sector que, además de su peso económico, forma parte de la identidad agrícola de México.
Tomate