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Etiología, epidemiología y manejo del amarillamiento del melón

En la comarca laguneraimagen002

El melón, Cucumis Meló l., es el principal cultivo hortícola de la región, con una superficie de 4,319 ha y un valor de la producción de $233 millones de pesos (el siglo de torreón, 2006).  

La mayoría de los agricultores de la comarca lagunera obtienen sus cosechas en el mes de junio, lo cual satura el mercado de melón y por consiguiente se reduce el precio (espinoza, 1987).

El productor melonero de la región realiza siembras tardías con la finalidad de lograr mejores ventanas de comercialización y vender a mejores precios que le permitan mayor ganancia neta. Sin embargo, producir melón tardíamente es un reto difícil de superar en la actualidad, debido a la presencia y daño ocasionado por plagas y enfermedades (Cano et al., 2001).

Las plagas y enfermedades constituyen factores limitantes de la productividad del cultivo en la Comarca Lagunera. Los insectos plaga afectan negativamente la producción y calidad de la cosecha del cultivo del melón, debido a los daños directos que ocasionan al cultivo, por los costos que se derivan de su combate y por las enfermedades, principalmente virales, que éstos transmiten a las plantas.

 Con base en su importancia económica el complejo de plagas del melón se dividen en los siguientes dos grupos:

  • plagas de importancia primaria: mosquita blanca de la hoja plateada (Bemisia argentifolii Bellows & Perring), pulgón (Aphis gossypii Glover), barrenador del fruto (Diaphania hyalinata) y minador de la hoja (Liriomyza sativa Blanchard y L. trifolii [Burges]) y
  • plagas de importancia secundaría: chicharrita verde, diabróticas, grillo, gusano soldado, gusano falso medidor, pulga saltona y araña roja (Ramírez et al., 2002).

 Las principales enfermedades del melón en la región son la cenicilla (Podosphaera xanthii), tizón temprano (Alternaria cucumerina), amarillamiento (CYSDV) y complejo de virosis transmitidos por pulgones (VMAZ, VMP, VMCh, VMS- 2,  VMAP- S y VMC) (Chew y Jiménez, 2002; Chew et al., 2006).

 El Virus del Amarillamiento y Achaparramiento de las Cucurbitáceas (Cucurbit Yellow Stuntig Disorder Virus, CYSDV) se detectó por primera vez en los Emiratos Árabes Unidos en 1982. Posteriormente se diseminó por toda la región del Mediterráneo (Egipto, España, Israel, Jordania, Turquía, Líbano, Portugal y Marruecos) causando daños económicas de gran importancia en cultivos de cucurbitáceas. En 1999 se detectó en la Comarca Lagunera causando reducciones hasta del 50% en los rendimientos de melón. En el 2000 se reportó en el Valle de Río Grande de Texas, E.U. Recientemente se le detectó en la Costa de Hermosillo, Sonora, sur de California y suroeste de Arizona, E.U. (Cano et al., 1999; Célix et al., 1996; Sinclair y Crosby 2002; Cosme et al., 2007).

 Las características básicas del CYSDV, tales como transmisión por vectores, rango de hospedantes, sintomatología, morfología de las partículas virales y ubicación taxonómica fueron descritas por Célix et al. (1996);

 Etiología

Con el objetivo de identificar el agente causal del amarillamiento del melón en las siembras tardías de las áreas productoras de esta especie hortícola en el Norte-Centro de México, durante el ciclo agrícola 1999, se efectuaron los siguientes estudios:

  • análisis nutrimental de muestras de hojas de plantas de melón exhibiendo los síntomas típicos del amarillamiento con el fin de determinar la posibilidad de un desbalance de nutrimentos, en el laboratorio de la Cooperativa Agropecuaria, Gómez Palacio, Dgo.,
  • análisis de muestras de plantas completas con síntomas del amarillamiento procedentes de diferentes predios comerciales para determinar la posible asociación de este desorden con hongos o bacterias, los cuales se realizaron en el laboratorio de fitopatología del Campo Experimental La Laguna, Matamoros, Coah. y
  • análisis de muestras de tejido vegetal infectado para determinar la presencia de virus fitopatógenos en los laboratorios de fitopatología del Campo Experimental del Bajío en Celaya, Gto., Woodland, California y Universidad de Texas A&M, Texas, en los Estados Unidos (Cano et al., 1999).

Los resultados obtenidos no establecieron una asociación clara entre los contenidos de nutrimentos y la sintomatología observada.Tampoco se encontró una asociación estrecha entre los microorganismos aislados en medios de cultivo (Fusarium spp., Rhizoctonia solani, Alternaria spp., Rhizopus spp., Asperillus spp. y bacterias) y los síntomas observados (Cano et al., 1999; Jiménez et al., 2000).

En el Cuadro 1 se presentan los resultados encontrado en los laboratorios de Woodland Cal., y en la Universidad de Texas A&M en los EUA y en el laboratorio del Campo Experimental del Bajío en Celaya, Gto. Se puede apreciar que el virus con la mayor incidencia fue el Virus del Amarillamiento y Achaparramiento de las Cucurbitáceas (Cucurbit Yellow Stunting Disorder Virus, CYSDV) (Cano et al., 1999; Jiménez et al., 2000).

Actualmente el CYSDV se clasifica en la familia Closteroviridae y género Crinivirus (Sinclair y Crosby 2002). También se puede apreciar que en las muestras analizadas en Celaya se encontró el Virus del Mosaico del Tabaco y un geminivirus no plenamente identificado (Cuadro 1) (Cano et al., 1999; Jiménez et al., 2000).

Niveles de Incidencia en predios comerciales

 En el ciclo agrícola 1999 el CYSDV afectó severamente las siembras tardías de melón de la Comarca Lagunera, presentando incidencias altas en la mayoría de las huertas, lo cual propició un número elevado de aplicaciones de insecticidas, así como de otros plaguicidas, particularmente bactericidas y productos para el control de fitoplasmas, debido al desconocimiento de la enfermedad. Los rendimientos fueron bajos en la mayoría de las huertas (Cuadro 2).

Al relacionar la incidencia del amarillamiento con los rendimientos obtenidos en las huertas muestreadas se estimó una reducción de 3.232 toneladas/ha por cada incremento de un 10% en el porcentaje de plantas enfermas (Gráfica 1).

En los ciclos agrícolas siguientes el CYSDV se estableció de manera exitosa en los agroecosistemas de la región. Las siembras de melón tempranas e intermedias han sido poco afectadas por el patógeno hasta la fecha, sin embargo, las siembras tardías generalmente presentan niveles de incidencia elevados (hasta del 100%), particularmente las ubicadas en el municipio de Matamoros, Coahuila (Cuadros 3 y 4).

En el presente ciclo agrícola, todas las huertas de melón establecidas en fechas tardías se encuentran infectadas por el CYSDV y los niveles de incidencia y severidad (porcentaje de follaje afectado) varían en función de la región o municipio. De esta manera, las huertas más afectadas se ubican en el municipio de Matamoros, Coah., seguidas de Mapimí, Dgo. y Viesca, Coah.; mientras que las de Parras, Coah. presentan una baja severidad del virus (Cuadro 5).

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Epidemiología 

Curvas de progreso de la enfermedad

En la Comarca Lagunera a medida que se siembra más tarde el melón, el amarillamiento se presenta más temprano en el ciclo del cultivo y su incidencia es más elevada. En el 2003, en las siembras tempranas (1-15 de abril) de melón no hubo incidencia del amarillamiento.

En las siembras tardías (1-15 de julio del 2003) el amarillamiento se presentó en todas las huertas muestreadas. Las primeras plantas con síntomas de amarillamiento se observaron a los 36 días después del establecimiento (dde) del cultivo y la incidencia máxima (76 a 100% de plantas infectadas) se alcanzó de los 64 a 71 dde (Gráfica 2).

El progreso de la enfermedad de amarillamiento mostró diferencias significativas (p≤0.05) entre las localidades muestreadas. Así el área bajo la curva de progreso de la enfermedad (ABCPE) varió de 871 a 1582 unidades cuadráticas y la tasa de infección aparente (TIA) varió de 0.0155 a 0.175 unidades día–1 (Cuadro 6).

En el 2007, en una siembra intermedia (23 de mayo) se observaron las primeras plantas con síntomas de amarillamiento hasta los 47 dds y su incidencia máxima fue de 12.7% de plantas infectadas (Figura 3). Por el contrario, en una siembra tardía (6 de agosto) el inicio del amarillamiento ocurrió a principios del ciclo del cultivo (21dds) y alcanzó una incidencia máxima del 100% a los 56 dds (Gráfica 3). El Cuadro 7 muestra un resumen del comportamiento del CYSDV en función de la fecha de siembra del melón en la Comarca Lagunera.

Niveles de infestación del vector

Las poblaciones de adultos de mosquita blanca varían fuertemente entre localidades, fechas de siembra y a través del ciclo del cultivo.

En el 2003, en siembras tempranas de melón (1-15 de abril) los promedios de todo el ciclo del cultivo variaron de 33.5 a 358.3 adultos/trampa/semana entre huertas. En estas épocas de siembra se presentaron densidades muy bajas de la plaga (<14 adultos/trampa/semana) hasta los 50 días después de la siembra, posteriormente se observó un incremento pronunciado de las poblaciones hasta alcanzar densidades de 154 a 1649 adultos / trampa/semana hacia el final del ciclo del cultivo (Figura 4). Es importante indicar que estas densidades del vector no causaron transmisión del amarillamiento, lo cual puede deberse a que los insectos no eran portadores del CYSDV.

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En el 2003, en siembras tardías de melón (1-15 de julio) los promedios de todo el ciclo del cultivo variaron de 47.7 a 1969.0 adultos/trampa/semana entre huertas. En estas fechas de siembra se presentaron densidades altas de la plaga (11.5 a 271.0 adultos/trampa/semana) desde el inicio del ciclo del cultivo. Se registró la mayor densidad de la plaga a mitad del ciclo del cultivo. Al final del ciclo de producción se redujo la infestación de la mosquita blanca (Figura 5). Es importante indicar que la incidencia del amarillamiento fue alta (76 a 100%) en todas las huertas, sin importar las grandes diferencias de población del vector indicadas. Por ejemplo, en la huertas de CELALA y Villanueva las densidades del vector fueron de 47.7 (rango de 11.5 a 63.0) y 1969.0 (rango de 271.0 a 5439.7) adultos/trampa/semana, respectivamente, y en ambas se presentó un 100% de plantas enfermas. Durante el 2007 las infestaciones de adultos de la mosquita blanca fueron mayores en una siembra intermedia (23 de mayo) que en una siembra tardía (6 de agosto) de melón (Gráfica 6). Sin embargo, la incidencia de CYSDV fue de sólo un 12.7% en la siembra temparana; mientras que en la siembra tardía fue del 100%.

Manejo

Evaluación de tratamientos de control químico

Los diferentes tratamientos de control químico presentaron densidades de mosquitas blancas similares entre sí, pero significativamente menores que las registradas en el testigo sin tratar en ambas fechas de siembra. Sin embargo, las aplicaciones de insecticidas no lograron reducir la incidencia del CYSDV en ambas fechas de siembra. Se observó una reducción importante en el rendimiento y calidad del fruto de melón en el testigo sin tratar, en comparación con los tratamientos de control químico (Cuadros 8 y 9).

Al combinar los datos de todos los tratamientos se observó una relación negativa entre la densidad de mosquitas blancas y el rendimiento de melón, particularmente para la fecha de siembra tardía (Gráficas 7 y 8).

Es interesante notar que en la siembra intermedia la incidencia de CYSDV fue baja (8.3 a 12.7% de plantas enfermas) a pesar de que las poblaciones de mosquitas blancas fueron altas (12.0 a 15.1 adultos por hoja) (Cuadro 8). Por el contrario, en la siembra tardía la incidencia de CYSDV fue del 100% en todos los tratamientos con densidades bajas del vector (2.2 a 4.7 adultos/hoja) (Cuadro 9).

Lo anterior puede deberse a que una proporción baja de las mosquitas blancas eran portadoras del CYSDV en la siembra intermedia; mientras que en la siembra tardía una alta proporción de las mosquitas blancas eran virulentas. Al respecto, se reporta que una población de 60 mosquitas blancas infectivas por planta causan un 100% de transmisión del CYSDV (Sese et al. 1994, citado por Sinclair y Crosby 2002). Considerando que las plantas de melón presentan más de 30 hojas desde temprano en su ciclo de crecimiento, entonces el umbral indicado (60 vectores por planta) se alcanzó desde las primeras etapas de desarrollo del cultivo.

 También es importante observar que los rendimientos de los tratamientos de control químico en la fecha de siembra tardía, con un 100% de incidencia del CYSDV (Cuadro 9), fueron similares a los obtenidos en la siembra intermedia con una incidencia baja del CYSDV (8.3 a 12.7%) (Cuadro 8). El impacto del CYSDV en la producción de melón no se pudo determinar debido a que no se generó un gradiente de incidencia del amarillamiento en ambas fechas de siembra. Una situación ideal sería generar un gradiente de incidencia y severidad del CYSDV en diferentes etapas fenológicas del cultivo.

graficas03Manejo comercial por los productores

En el Cuadro 10 se puede apreciar el manejo agronómico del cultivo del melón en huertas de melón del municipio de Matamoros, Coahuila, las cuales se caracterizan por presentar niveles altos de incidencia del CYSDV.

Puede observarse que el nivel de tecnología es adecuado en relación con el sistema de producción. En cuanto al control químico de la mosquita blanca y otras plagas, la mayoría realiza aplicaciones preventivas de insecticidas sistémicos tales como Confidor o Actara y efectúan un número elevado de aplicaciones al follaje, principalmente de Endosulfán y Metamidofós.

En lo que respecta a las labores culturales de destrucción de residuos del cultivo, el 50% de los productores las realiza con un marcado retrazo. También se puede apreciar que se presenta una alta infestación de maleza dentro de los predios en el 50% de las huertas y que en la mayoría de las huertas se presentan hospedantes silvestres y cultivadas, principalmente melón, en las áreas circundantes. Por lo anterior, las infestaciones de mosquita blanca y la incidencia del CYSDV son generalmente altas en esta región. Se observa que los productores que establecen un mayor número de siembras consecutivas y cuyos predios presentan poblaciones altas de maleza dentro del cultivo la incidencia del CYSDV es más elevada en las siembras tardías.

Se obtuvieron buenos rendimientos en siembras anteriores de melón (tempranas e intermedias), debido principalmente a que los problemas fitosanitarios (virosis, cenicilla y barrenador del fruto) son menores. Sin embargo, en las siembras tardías los rendimientos son generalmente bajos debido a que los problemas anteriores se incrementan considerablemente como puede apreciarse en el Cuadro 10.

En la región de Céballos, Dgo. (municipio de Mapimí), donde se siembra melón con alta tecnología, la severidad del amarillamiento fue baja (5%) en las siembras tardías de melón establecidas durante el presente ciclo agrícola en el Rancho Santa Marta de la empresa productora de hortalizas BeBo. La estrategia de manejo fitosanitario del cultivo del melón es la siguiente:

  • El sistema de producción es mediante trasplante, lo cual permite proporcionar a la planta un periodo de protección de alrededor de 25 días.
  • Selección de genotipos adaptados a las condiciones locales de desarrollo del cultivo: Cruiser, Acclaim y Expedition.
  • Tratamiento de las plantas previamente al trasplante mediante insecticidas sistémicos (Confidor).
  • Aplicación de insecticidas sistémicos (Confidor) alrededor de los 15 días después del trasplante.graficas04
  • Sistema de monitoreo de plagas, principalmente vectores de virus, con frecuencia de dos veces por semana, lo que permite detectar oportunamente las migraciones e incrementos de las poblaciones de plagas y tomar decisiones adecuadas de control.
  • Aplicación de insecticidas al follaje: Frecuencia (semanal o cada 4-5 días, dependiendo de los niveles de población de los vectores que arrojan los monitoreos); Productos: endosuifán, metamidofós y biorracionales tales como jabones, aceites y repelentes a base de extractos vegetales. Se enfatiza el uso de este tipo de productos.
  • Prácticas culturales de control de plagas: Eliminación de maleza hospedante de vectores de virus dentro del cultivo y en áreas colindantes; Destrucción de residuos del cultivo inmediatamente después de terminada la cosecha.
  • Manejo agronómico adecuado del cultivo: Polinización mediante abejas oportuna y adecuada; Fertilización con fórmula ajustada en base a las condiciones de suelo y agua. Recomendaciones generales de manejo Las principales recomendaciones para el manejo del amarillamiento son:
  • Selección de híbridos bien adaptados a la región (para siembras tempranas Cruiser, para siembras intermedias Cruiser, Ovation y Nitro y para siembras tardías Ovation y Acclaim),
  • modificar el sistema de siembra directo por trasplante para proporcionar a la planta un periodo de protección bajo invernadero de alrededor de 25 días,
  • Destrucción de residuos de cosecha inmediatamente después de terminada la cosecha,
  • dejar ventanas o periodos libres de cultivo entre etapas de siembra,
  • Tratar a la plántula con insecticidas foliares y sistémicos previo al trasplante, aplicar un insecticida sistémico alrededor de los 15 días después del trasplante y efectuar aplicaciones de insecticidas foliares y
  • Realizar un análisis de riesgo para definir la mejor ubicación de las huertas o para definir el manejo más adecuado de los vectores y el amarillamiento  HC.

Urbano Nava Camberos, Yasmín I. Chew Madinaveitia y Pedro Cano Ríos, INIFAP. Campo Experimental. La Laguna, Matamoros, Coahuila. /  [email protected]