Producción de tomate para uso industrial

Alternativas para agregar valor y acceso a nuevos mercados

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En el estado de Sinaloa, se sembraron más de 15 mil has con tomate para su consumo en fresco y proceso industrial en el 2015. En ese mismo año se obtuvo una producción de 867,832.04 toneladas, con un rendimiento de 59.32 toneladas por hectárea.

El producto procesado tiene varias ventajas. Cuenta con una larga vida útil y puede almacenarse sin necesidad de frío. El tomate procesado incluye una gran variedad de productos, de los cuales sobresale la pasta, ya que cuenta con una gran demanda en los mercados nacional e internacional. Otros productos procesados son tomate en conserva, jugo, puré y salsas, entre otros. Actualmente, los productores nacionales están buscando nuevas alternativas para agregar valor a su producción y vencer las limitantes logísticas para acceder a nuevos mercados. La producción de tomate industrial se perfila como una alternativa rentable.

Sinaloa ha destacado por ser el principal productor de tomate a nivel nacional y, de la mima manera, es el principal proveedor de tomate para la industria. Para esto, los productores han tenido que adaptarse a las necesidades de la industria de la transformación, llevando a cabo diversas técnicas de manejo del cultivo para garantizar excelentes rendimientos y calidad de frutos.

Híbridos

Se sugiere sembrar los híbridos que mejor se adaptan a cada región. Las casas comerciales ofrecen híbridos de buena calidad y adaptados a las necesidades y problemas que se presentan en cada región, para industria y/o consumo en fresco.

Los híbridos de crecimiento indeterminado se sugiere manejarlos a dos tallos y los determinados a un solo tallo. Un híbrido apropiado para el proceso industrial debe tener las siguientes características:

  • Alto rendimiento y calidad.
  • Resistencia a enfermedades, principalmente Fusarium razas 1, 2 y 3.
  • Hábito de crecimiento determinado e indeterminado con buena firmeza.
  • Fructificación concentrada (buena uniformidad de madurez) para que permita una o dos recolecciones de frutos.
  • Fruto firme con cicatriz peduncular pequeña y de pedúnculo fácil de desprenderse al momento de la cosecha.
  • Fruto con pH de 4.4 o menos, sólidos solubles superiores a cinco grados Brix, color rojo brillante y viscosidad.

Generalmente una variedad de fruto firme tiene alta viscosidad, la que es importante para la consistencia del producto ya elaborado.

Preparación del terreno

Para la siembra de tomate es necesario una buena preparación del terreno. Para ello es indispensable un barbecho profundo, dos pasos de rastra cruzados y la nivelación del terreno para aprovechar al máximo el agua de riego.

Época de siembra

La mejor época de siembra comprende del primero de septiembre al 30 de noviembre. En siembras tardías (diciembre), el rendimiento y la consistencia disminuyen drásticamente. Además, las altas poblaciones de insectos y la excesiva radiación solar causa serias quemaduras, reducen la calidad y volumen del fruto.

Método y densidad de siembra

La siembra o trasplante se debe realizar en camas de 1.50 a 1.80 metros de ancho y de 30 a 40 centímetros entre plantas. En fechas tardías es posible sembrar en doble hilera, pues el vigor de la planta disminuye; además, el aumento en la población puede ayudar a una mejor cobertura de los frutos para protegerlos del sol. En siembra directa, que es un método ya poco usado, el aclareo se debe efectuar cuando la planta tenga aproximadamente de 10 a 15 centímetros de altura, es decir, 25 a 40 días después de la siembra.

Acolchado plástico

El acolchado plástico es una práctica que se considera parte integral de la preparación del suelo y consiste en colocar bandas de plástico sobre el suelo, enterrando sus extremos justamente en la base del surco, esto, para sujetarlas. Los plásticos que se sugiere utilizar son: blanco/negro, plateado/negro y negro/negro; antes de instalar los plásticos el suelo debe estar bien mullido.

Fertilización

Se sugiere fertilizar con la fórmula 200-250-200, cuando el cultivo anterior fue una hortaliza; de lo contrario, si fue cártamo, sorgo u otro cultivo agotador se sugieren utilizar 250-300-250 kilogramos de nitrógeno, fósforo y potasio por hectárea, respectivamente. Antes de la siembra o trasplante, se sugiere aplicar una tercera parte del nitrógeno y la mitad del fósforo y potasio; posteriormente, durante la fructificación se aplicará el resto del fertilizante.

Frecuencia de fertirrigación

El fertilizante puede ser suministrado al cultivo en diferentes frecuencias: diario, cada tercer día o una vez a la semana, dependiendo de las necesidades de riego, tipo de suelo y otros factores.

En el Cuadro 1 se presentan las dosis de fertilizantes para las diferentes etapas de desarrollo del cultivo de tomate para consumo en fresco. Es importante destacar que la dosificación de estos nutrimentos es de acuerdo con el requerimiento de las plantas, según el análisis foliar en cada etapa de desarrollo; esto, desde el trasplante hasta el final de la cosecha.

Riego por gravedad

El número de riegos varía de acuerdo con la fecha de siembra, las precipitaciones y la capacidad de retención de humedad del suelo. El cultivo de tomate no debe sufrir deficiencias o excesos de humedad durante el ciclo. Un exceso de agua provoca una asfixia y pudrición de raíces, mientras que una escasez de agua causa la deshidratación y rotura de raíces laterales, debido a los agrietamientos del suelo.

Se sugiere proporcionar riegos ligeros y continuos que no saturen el suelo ni permitan que se agriete. Es importante tener presente que la planta se vuelve más susceptible conforme crece y aun más cuando los frutos están en pleno crecimiento, es decir, de ocho a diez días después de la floración hasta la aparición de un 10% de frutos maduros.

El último riego de auxilio debe proporcionarse durante la fase de madurez del fruto, aproximadamente de 12 a 15 días antes de la cosecha, esto en el caso de riego por gravedad; en goteo aplíquese tres a cuatro días antes del último corte.

En este último se sugiere regar con intervalos de tres a cinco días cada uno, después del trasplante, con láminas de riego de 0.5 a 1.5 centímetros, sumando un total de 40 a 45 riegos.

Riego por goteo

Para calcular la lámina de riego se utiliza un coeficiente de desarrollo de cultivo que es constante (0.8), el cual se multiplica por la evaporación diaria acumulada entre riegos. El riego puede aplicarse diariamente, o cada dos, cuatro o seis días según la capacidad de retención de humedad del suelo.

Labores de cultivo

Las prácticas de cultivo permiten mantener el suelo suelto y esponjoso, lo que facilita la oxigenación de las raíces, estimula el crecimiento vigoroso de las plantas y conserva el cultivo libre de maleza.

Efectúese el primer cultivo después del aclareo. Los siguientes se harán de acuerdo con el desarrollo de la planta; se debe procurar que el “cierre” de cultivo se haga antes de que éste alcance su máximo desarrollo (plena floración).

Las labores deben hacerse lo más alejado posible de las plantas para evitar rompimiento de raíces.

Plagas

Las plagas que se presentan en el cultivo del tomate industrial son las mismas que atacan al tomate para consumo en fresco, al igual que productos y dosis para su control (salvo en aquellas ocasiones en que se tenga que respetar el número de días a la cosecha). Consúltese el Cuadro 2.

Enfermedades

Tizón tardío

Tizón tardío, [Phytophthora infestans (Moni) De Bary]. En las hojas o foliolos se presentan manchas de color gris, circundadas de un halo amarillento, las cuales se ensanchan del margen hacia la base. Por el envés se forman las esporas del hongo, con aspecto algodonoso blanquecino. Atacan la base del pedúnculo (quichi) del fruto y posteriormente se pudre. Efectuar aplicaciones de Micro 80 (Zineb) en las dosis indicadas por los fabricantes.

Moho de la hoja, (Cladosporium fulvum Cke). La enfermedad empieza a manifestarse en las hojas de la parte baja de la planta, y produce manchas amarillentas en el haz, y en el envés agrupaciones de esporas verde claro y oscuro. En ataques fuertes, el plantío toma una coloración café y luego oscuro. Para un buen control de esta enfermedad, es necesario mantener el cultivo aireado, plantar en dirección de los vientos predominantes y aplicar Micro 80 (Zineb) o Dyrene (Anilazyne) en las dosis indicadas por los fabricantes.

Cenicilla, (Oidopsis taurica Lev) Salmón. En el haz de la hoja producen manchas amarillentas, y en el envés vellosidades de color blanco poco visibles. Puede causar daños drásticos bajo condiciones de sequía. Para su control es recomendable aplicar semanalmente productos azufrados

Tizón temprano, [Alternaria solani (Eli. & Man.) Jones & Grout]. El ataque en almácigo o invernadero es intenso, y puede causar la muerte de las plántulas por pudrición basal. En las hojas produce manchas concéntricas oscuras rodeadas por un anillo de color amarillo. Afecta particularmente a los tallos. En plantas maduras puede atacar hojas, tallo y fruto, los síntomas característicos son manchas circulares concéntricas. Para controlar esta enfermedad es necesario plantar en dirección de los vientos dominantes y realizar aplicaciones de Micro 80 (Zineb) o Ridomil Gold MZ 68 PH en las dosis indicadas por los fabricantes, alternados con aspersiones de fungicidas a base de cobre. Experimentalmente el Difolatán (Captafol) ha dado buenos resultados.

Mancha gris de la hoja, (Stemphylium solani Weber). En las hojas se observan manchas de uno a dos milímetros que, al madurar, se vuelven de color gris. Se sugiere aplicar Daconil, Maneb 80, Dyrene (Anilazyne) o Difolatán (Captafol) en las dosis indicadas por los fabricantes y evitar el exceso de humedad.

Marchitez, Fusarium oxysporum (Schl) f. lycopersici, (Sacc.) Snyder y Hansen. Esta enfermedad se manifiesta con un amarillamiento ascendente del follaje y los tejidos conductores se tornan café oscuro. Finalmente la planta se marchita y muere.

Se sugiere sembrar cultivares resistentes como Beatrice, Paulo, Gironda, Graziella y Attention, y plantar en lotes donde no se haya observado la enfermedad en años anteriores.

Enchinamiento. Este tipo de síntomas lo producen varios virus, pero el más importante es el virus chino del tomate. Las plantas afectadas presentan un achaparramiento, los brotes jóvenes se distorsionan (y adquieren tintes pálidos con las nervaduras púrpura) y los frutos son de menor tamaño. Como un mecanismo de prevención, se sugiere realizar un control eficiente de maleza (dentro del cultivo y lugares adyacentes) y de mosquita blanca, debido a que es su principal vector, así como sembrar dentro de fechas indicadas.

Nematodos, [Meloidogyne incognita (Kofoid & White) Chitwood]. Estos pueden causar un debilitamiento de las plantas, clorosis y achaparramiento, así como nódulos o deformaciones de la raíz, con aspecto de pequeñas “jícamas”. Como un mecanismo de prevención, plantar en lotes que no han mostrado el problema y realizar rotación de cultivos.

Mancha bacteriana, (Xanthomonas campestris pv. vesicatoria Doidge Davison). En las hojas y frutos causa pequeñas manchas de aspecto costroso. El follaje puede secarse en forma considerable y los frutos pierden calidad aun cuando las lesiones son superficiales. Es necesario evitar la rotación de tomate-chile o viceversa. Cuando existan lluvias o alta humedad relativa y coinciden con altas temperaturas, semanalmente se debe asperjar una mezcla de Kocide 2000 (hidróxico cúprico) + Manzate 200.

Cosecha

La cosecha se puede realizar en un solo corte, cuando la planta tenga 80% o más frutos completamente maduros (rojo). Sin embargo, para obtener la máxima producción es necesario efectuar dos cortes: el primero cuando la planta tenga aproximadamente el 60% de frutos maduros y el segundo cuando el resto haya madurado. No obstante, pueden darse de seis a ocho cortes, pero depende del precio en el mercado, ya que también se consume en fresco. HC

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